¿Cuánto Vale un Buen Consejo?

29 Mar

¿Cuánto Vale un Buen Consejo?

Muchas veces nos vemos en la necesidad de acudir a un tercero para pedir ayuda en un tema específico, sobre el cual aun pudiendo ser un experto en la materia, puede resultar útil o conveniente una segunda opinión.

En los negocios es siempre esencial contar con segundas opiniones que enriquezcan las interacciones cotidianas que se dan dentro de una organización, bien sea para introducir cambios o mejorar algo en específico de la empresa y todo lo que gira alrededor de ella.

Según Gilbert Toppin, las empresas en su mayoría, siguiendo buenas prácticas globales de negocios, contratan a consultores para obtener segundas opiniones; esto ocurre en general por tres grandes razones -Marca, Estructura y Mente -, pero a menudo las organizaciones no se toman el tiempo para entender cuál de ellos necesitan y terminan pagando uno cuando querían el otro.

Para discernir y saber que se puede hacer al respecto, es útil poder ir más allá de lo que está a simple vista y profundizar sobre los temas en estudio. Entender las razones de fondo por las cuales resulta vital acudir a un consultor, hace obligatorio que un buen consejo venga de una opinión educada basada en hechos y axiomas indiscutibles orientados a ser la guía del cambio que se desea introducir en la empresa.

Por un lado, las organizaciones se benefician si son desafiadas y estudiadas por una persona objetiva y por lo tanto externa. Así como tener a alguien que haga las preguntas principales sobre que se está haciendo, por qué se está haciendo y como se está haciendo es muy valioso.

Por otro lado, está el ahorro en la inversión de conocimiento. Gracias a la gestión de un consultor, se puede incurrir en un gasto menor por parte del cliente contratando personas con destrezas adecuadas o capacitando personal existente en poco tiempo. Al repartir sus costos entre todos los clientes del consultor o empresa consultora, se puede reclutar, desarrollar y disponer de expertos a corto plazo.

Por último, los consultores pueden brindar energía e ímpetu antes no experimentadas dentro la empresa; brindan lo imprescindible, hoja de ruta y recursos para ayudar a las organizaciones a hacer lo que no pueden hacer por sí mismas. En un ambiente tan competitivo e innovador urge sacar ventajas del sistema donde se desarrolla la actividad comercial, impulsando la interdependencia entre todos los miembros que conforman la organización incluyendo a los consultores como miembros integrantes de la empresa.

Obtener un buen consejo, entonces abarca un estudio profundo que permita sembrar el cambio para mejorar la adaptación que tiene en el ecosistema al que se pertenece. En el caso de las organizaciones se aspira entonces a poder realizar una modificación de la estrategia utilizada, la transformación de los procesos en vigencia, y también la integración de la sabiduría y conocimiento sustentados en distintas disciplinas influenciadas tanto por el arte como la ciencia.

En síntesis, un buen consejo resulta muy valioso al representar la unión de múltiples factores que se producen después de un profundo y exhaustivo estudio de la situación sobre la que se desea trabajar.